La plataforma necesitaba resolver un problema de confianza entre desconocidos que intercambian dinero y productos a través de fronteras. La complejidad técnica y regulatoria de los pagos internacionales, combinada con la necesidad de escalar la base de usuarios, hacía del proyecto un reto considerable.
Construimos una plataforma robusta con sistemas de verificación de usuarios, gestión de pagos internacionales y lógica de negocio para el matchmaking entre viajeros y compradores. El foco estuvo en la experiencia de usuario y en la seguridad de cada transacción.